Covid-1: Vino y ssiteam inmune 

2cFrancia. Esto daría lugar la bien conocida “Paradoja Francesa” propuesta en su día por Serge Renaud y publicada en Lancet, 1992 (Figura  V-1).   

Como consecuencia hoy día se  permite, e incluso se recomienda, tomar  vino tinto en cantidades moderadas mientras se come por su efecto protector de la salud propiciado por uno de sus componentes, el   resveratrol con claros efectos antioxidante  y antiinflamatorio.  En este sentido varios estudios ha demostrad que el riesgo de muerte por accidente cardiovascular disminuye un 40 % en los bebedores moderados. Se obtiene así la famosa curva con forma de “Jota”  en la que se observa como el riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares es menor en aquellas personas que beben de 1 a 2 copas (Figura  V-2). De ahí que en España se incluyese  el vino en 1991 como parte  de la dieta mediterránea y en 2003 se aprueba la ley del vino en

Encabezado 5

2cFrancia. Esto daría lugar la bien conocida “Paradoja Francesa” propuesta en su día por Serge Renaud y publicada en Lancet, 1992 (Figura  V-1).   

Como consecuencia hoy día se  permite, e incluso se recomienda, tomar  vino tinto en cantidades moderadas mientras se come por su efecto protector de la salud propiciado por uno de sus componentes, el   resveratrol con claros efectos antioxidante  y antiinflamatorio.  En este sentido varios estudios ha demostrad que el riesgo de muerte por accidente cardiovascular disminuye un 40 % en los bebedores moderados. Se obtie

Francia. Esto daría lugar la bien conocida “Paradoja Francesa” propuesta en su día por Serge Renaud y publicada en Lancet, 1992 (Figura  V-1).   

Como consecuencia hoy día se  permite, e incluso se recomienda, tomar  vino tinto en cantidades moderadas mientras se come por su ef

2cFrancia. Esto daría lugar la bien conocida “Paradoja Francesa” propuesta en su día por Serge Renaud y publicada en Lancet, 1992 (Figura  V-1).   

Como consecuencia hoy día se  permite, e incluso se recomienda, tomar  vino tinto en cantidades moderadas mientras se come por su efecto protector de la salud propiciado por uno de sus componentes, el   resveratrol con claros efectos antioxidante  y antiinflamatorio.  En este sentido varios estudios ha demostrad que el riesgo de muerte por accidente cardiovascular disminuye un 40 % en los bebedores moderados. Se obtiene así la famosa curva con forma de “Jota”  en la que se observa como el riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares es menor en aquellas personas que beben de 1 a 2 copas (Figura  V-2). De ahí que en España se incluyese  el vino en 1991 como parte  de la dieta mediterránea y en 2003 se aprueba la ley del vino en

Encabezado 5

2cFrancia. Esto daría lugar la bien conocida “Paradoja Francesa” propuesta en su día por Serge Renaud y publicada en Lancet, 1992 (Figura  V-1).   

Como consecuencia hoy día se  permite, e incluso se recomienda, tomar  vino tinto en cantidades moderadas mientras se come por su efecto protector de la salud propiciado por uno de sus componentes, el   resveratrol con claros efectos antioxidante  y antiinflamatorio.  En este sentido varios estudios ha demostrad que el riesgo de muerte por accidente cardiovascular disminuye un 40 % en los bebedores moderados. Se obtie 

Francia. Esto daría lugar la bien conocida “Paradoja Francesa” propuesta en su día por Serge Renaud y publicada en Lancet, 1992 (Figura  V-1).   

Como consecuencia hoy día se  permite, e incluso se recomienda, tomar  vino tinto en cantidades moderadas mientras se come por su ef

2cFrancia. Esto daría lugar la bien conocida “Paradoja Francesa” propuesta en su día por Serge Renaud y publicada en Lancet, 1992 (Figura  V-1).   

Como consecuencia hoy día se  permite, e incluso se recomienda, tomar  vino tinto en cantidades moderadas mientras se come por su efecto protector de la salud propiciado por uno de sus componentes, el   resveratrol con claros efectos antioxidante  y antiinflamatorio.  En este sentido varios estudios ha demostrad que el riesgo de muerte por accidente cardiovascular disminuye un 40 % en los bebedores moderados. Se obtiene así la famosa curva con forma de “Jota”  en la que se observa como el riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares es menor en aquellas personas que beben de 1 a 2 copas (Figura  V-2). De ahí que en España se incluyese  el vino en 1991 como parte  de la dieta mediterránea y en 2003 se aprueba la ley del vino en